¿Cómo podemos los familiares ayudar al paciente en situaciones en que se muestra agresivo, con rabia o ira?


En muchas ocasiones, la intervención temprana de los familiares a través de los conocimientos adquiridos mediante la orientación y la enseñanza de los cuidados que precisan los pacientes que sufren esquizofrenia tienen éxito para evitar empeoramientos e incluso hospitalizaciones.

Para ello es necesario que la familia conozca las conductas negativas que se pudiesen presentar y el cuidado que debe prestarles para minimizar las complicaciones de éstas.

En el caso de la agresividad, ira o rabia, la sintomatología puede estar siendo generada por varias causas. Lo más grave es que esté causada por las ideas delirantes surgidas de una descompensación de su Esquizofrenia. También podría ser que únicamente este nervioso por algún motivo y se encuentra más irritable o incluso que estos ataques sean más frecuentes porque el paciente tenga un tipo de personalidad impulsiva que los facilite. En cualquiera de los casos, nuestra recomendación es que se debe intentar establecer una comunicación lo más eficaz posible con él e intentar crearle confianza, en vez de todo lo contrario.
Para ello puedes ofrecerle tu ayuda debiendo definir bien el tiempo concreto que dedicareis a ello, con el fin de poder iniciar una comunicación sin que exista la incertidumbre de que no vais a terminar nunca. Habla con él de sus sentimientos, aunque no los entiendas o compartas, y dale tiempo suficiente para expresarse. Escúchale y presta atención a lo que te está comunicando tanto con sus palabras como con sus gestos.

Intenta no hacerle preguntas concretas y definidas, de esas que se pueden responder con un monosílabo, un “si” o un “no”, que sean preguntas abiertas que le den pie a expresarse abiertamente. No le respondas con juicios de ningún tipo sobre lo que está diciendo e intenta ser sincero en tus respuestas, que no sienta que lo tratas como a un loco, si no entiendes algo de lo que te dice intenta motivarlo para que te lo vuelva a explicar, no lo enjuicies, indícale lo que no has entendido y pídele que te lo explique, invítale a que sea explícito. Ayudándole a que exprese su desesperanza y confusión, que pueda reconocer-expresar sus propios sentimientos para que pueda intentar manejarlos después y evitar actuar de forma impulsiva. Tus propios sentimientos sobre lo que está pasando o contando (es frecuente que nos aparezcan cólera, tristeza, frustración, …) pueden enturbiar o perjudicar la interacción con tu familiar, intenta darte cuenta de lo que sientes y evita que estos sentimientos negativos se crucen en vuestra comunicación. Por el contrario, sería adecuado que expresases preocupación y apoyo en los temas en los que él también lo exprese. El humor puede ser útil en algunos enfermos, pero otros no entienden bien el humor y la ironía y pueden hacer una interpretación inapropiada.

Intenta evitar situaciones potencialmente estresantes como discusiones, críticas y comentarios peyorativos. Intenta ayudarle a manejar su cólera llevándole a identificar situaciones molestas que se le han provocado con anterioridad.

No permitas actitudes de manipulación ni tampoco le hagas parecer tonto. Tampoco provoques discusiones o luchas de poder, como intentar demostrar quien tiene más razón. Si pese a ello el paciente mantiene su cólera, agitación o agresividad, ponte en contacto con los servicios de atención urgente o emergencia para que sea valorado por un médico psiquiatra por si la situación clínica es ya avanzada o grave y no es posible un manejo en domicilio.



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