¿Psicosis? ¿Esquizofrenia? ¿Cuál es la diferencia?


La Esquizofrenia es una enfermedad que forma parte de un grupo más amplio denominado Psicosis.

La Psicosis es un estado mental que se caracteriza por una alteración de la percepción de la realidad. Así que las personas que sufren un brote psicótico interpretan la realidad de una forma alterada. De este modo, las personas que sufren una psicosis viven la realidad de forma distinta al resto de las personas, para ellos lo que viven y sienten es real aunque las personas que les rodean lo vivan de una forma distinta. Esta sensación de irrealidad les genera angustia y nerviosismo y les hace mostrarse vigilantes hacia todo lo que les rodea llegando en algunos casos al aislamiento emocional y social. Aunque otra persona les diga que lo que escuchan o ven no existe, la persona que lo sufre lo puede ver y sentir, dicho de otra forma, para esta persona es cierto, por más evidencias en sentido contrario que tengamos los demás. 

El trastorno psicótico engloba a una serie de enfermedades muy diferentes entre sí, con causas, duraciones, evoluciones y tratamientos diferentes y para las que es imprescindible un buen diagnóstico y tratamiento adecuado. 

La enfermedad más conocida dentro de los trastornos psicóticos sería la esquizofrenia. La predisposición genética y factores ambientales serían la causa desencadenante. Se trata de una enfermedad mental grave que afecta a algunas funciones cerebrales tales como el pensamiento, la percepción, las emociones y la conducta. En cuanto a sus síntomas se engloba dentro de los trastornos psicóticos, aquellos en los que los personas pierden el contacto con la realidad. Evoluciona en forma de brotes y de una forma crónica. 

Otros trastornos psicóticos pueden producirse en relación con el consumo de drogas, situaciones de máximo estrés en personas vulnerables o predispuestas. También pueden aparecer psicosis en otras enfermedades psiquiátricas como el Trastorno Bipolar, Trastorno Esquizoafectivo, etc. Otras  enfermedades como por ejemplo tumores cerebrales o infecciones también pueden producir psicosis. Distinguir las distintas enfermedades que pueden causar una psicosis es fundamental para realizar un tratamiento adecuado en cada caso.



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